miércoles 8 de julio de 2009

Musiqueando

Cuando veo a Diego moverse cuando suena alguna canción y sin que nadie le haya enseñado que con la música se baila, hace que me pregunte qué es lo que provoca en nosotros esa sensación. Quizá alguien lo sepa y me lo explique o puede que un día me ponga a buscar información sobre eso…si, bueno, puede parecer raro, pero a veces me da por perder el tiempo en estas cosas que aparentemente no sirven para nada…

No se si será inherente al ser humano o si se lo hemos transmitido en los genes, porque tanto el padre de la criatura como la que escribe somos bastante musiqueros. O puede que algo tenga que ver que me pusiera los auriculares en la barriga cuando a él todavía le quedaban meses para ver la luz. Aunque claro, eso no explicaría su extraño y desasosegante (desasosegante para mí) gusto por el reaggetón, música tipo Camela…etc Juro y perjuro que jamás lo incitaría a ello ni dentro ni fuera de la barriga, antes me comería un ojo de mono.

Tengo la esperanza de que no todo esté perdido y que con el tiempo pueda enmendarse un poco este hijo mío.

Por lo pronto y para calmar un poco la inquietud que me causó verlo bailar ayer con la canción de “la hungara” y que por cierto no es la primera vez…puedo constatar, con todo el dolor de una madre, que LE GUSTA, me regalo y comparto con vosotros esta:





P.D.: Ya tengo sonido en el pc del curro!

5 Niños Atómicos escribieron:

Tanhäuser dijo...

¿ojos de mono? Mmmmm ¡qué ricos! jejeje

Lunaria dijo...

Uis, te comenté esta mañana pero me temo que no furuló esto.
Pues te decía que me temo que vas a tener que armarte de paciencia, porque el rey de la casa manda.
Besitos.
Ah, he estado en la tienda. Vine con dos lagrimones. Menos mal que había cola y estaba abarrotado de gente que si no, me trajo tres pares a los que le eché el ojo. La próxima vez que vaya con más tiempo.

ana dijo...

Y ya sabemos que tiene el ritmo en el cuerpo, cómo baila, el joío!!!
Eso sí, todavía estás a tiempo de reconducirlo. La mía se ha abondo a los Jonas Brothers, pero al menos no ha olvidado los viejos gustos que le inculcamos de pequeña.

Besines.

yraya dijo...

No puedes negar que la muchacha tiene ritmo y el niño claro se contagia...

Jota Jota dijo...

Estoy convencido de que se trata de algo innato. Creo que la música puede generar al ser humano convulsiones de tipo rítmico o arrítmico, superables o insuperables con el transcurrir de la vida. Bueno, eso creo, tampoco estoy seguro.

Posdata: la sombra de la Velvet Underground es tan alargada que creo que puede ayudar a mejorar la esencia del ritmo.

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